Ficha tecnológica: Desmontaje de forjados de vigas de madera entre plantas en la rehabilitación de edificios
Materiales
- Madera aserrada para pasarelas y plataformas provisionales (tablas con sección mínima de 50x150 mm)
- Acero liso para armaduras (S235 / A-I) Ø12-14 mm (cortado a 1,0 m para las grapas de fijación)
- Masilla bituminosa impermeabilizante / barniz asfáltico (para el tratamiento de cortes de madera)
- Tableros de madera de 1,5x1,5 m para la distribución de la carga de los contenedores de escombros
- Agua industrial (para la supresión de polvo del relleno)
Equipos
- Grúa torre o grúa móvil sobre neumáticos (capacidad de carga según el Plan de Obra)
- Puntales telescópicos modulares y torres de apeo desmontables (capacidad portante de hasta 8 t, altura hasta 8 m)
- Martillos neumáticos rompedores (estación de compresor)
- Contenedores / tolvas modulares para escombros (autodescargables)
- Eslingas de dos ramales (2СК) y eslingas textiles circulares (СТК), cuerdas de cáñamo para vientos
- Herramientas manuales especializadas: barretas, barras de uña (sacaclavos), martinetes, mazas
- Equipos de acceso: plataformas de trabajo modulares para el instalador
1. Preparación de ingeniería y aseguramiento de la rigidez espacial
Antes del inicio de los trabajos de desmontaje, se lleva a cabo una inspección técnica e instrumental exhaustiva de las estructuras con el fin de identificar los elementos que hayan perdido su capacidad portante. El edificio o la zona de trabajo debe estar completamente evacuada, y las instalaciones de suministros (fontanería, electricidad, climatización) deben estar desconectadas y desmontadas. A lo largo del perímetro de la fachada se instalan andamios equipados con redes de seguridad perimetrales, y en el recinto se organizan zonas de acopio para los materiales clasificados, así como la ubicación de contenedores de escombros.
Una fase crítica de la preparación es garantizar la estabilidad de los elementos que se van a conservar. El desmontaje de los forjados es precedido por el desmontaje de las estructuras superiores de la cubierta y la apertura de los huecos proyectados. Bajo los elementos con riesgo de colapso, se instalan sistemas de apeo temporales. Como equipo principal se utilizan torres de apeo modulares con dimensiones de base de 1,0 x 1,0 m, regulables en altura hasta 8,0 m y con una capacidad de carga de hasta 8 toneladas por puntal. Las torres se unen mediante riostras horizontales y verticales para garantizar la indeformabilidad geométrica.
Para el movimiento de cargas se emplea una grúa torre, grúa móvil o neumática con la capacidad de carga adecuada. El radio de acción de la grúa, las zonas de acopio y las vías de circulación de la maquinaria se definen en el Plan de Obra (PPR). Todas las áreas de trabajo que presenten un desnivel de 1,3 m o más deben estar equipadas con barandillas de protección colectiva temporales de al menos 1,1 m de altura.
- Realizar la inspección técnica del edificio, redactar el acta del estado de las estructuras y desconectar las redes de suministros.
- Acotar las zonas de peligro, montar los andamios de fachada con red y organizar las zonas de acopio.
- Instalar puntales modulares (torres de apeo) bajo las zonas defectuosas de los forjados a desmontar y los subyacentes.
- Acondicionar las zonas de recepción de escombros y preparar la maquinaria de elevación para el trabajo.
2. Desmontaje de revestimientos de suelo y montaje de pasarelas de circulación
El desmontaje de los elementos del forjado entre plantas se realiza estrictamente de arriba hacia abajo, en dirección opuesta al montaje, comenzando desde el punto de la zona de trabajo más alejado de la salida. El proceso se inicia con la retirada de zócalos, molduras y rejillas de ventilación utilizando palanquetas o barras de uña especializadas. Para preservar la integridad de las tablas machihembradas (sin dañar la lengüeta y la ranura), la tabla se separa ligeramente del rastrel con la palanqueta y luego se asienta golpeándola hacia abajo con un martillo. Las tablas, una vez libres de clavos, se empaquetan.
El desmontaje de los suelos de parquet depende de su tipología. El parquet de tablillas se extrae pieza por pieza. El parquet en paneles se corta previamente por los cuadrados encolados, tras lo cual los paneles enteros se separan del entramado con palanquetas. Toda la madera desmontada que sea apta para su reutilización se apila en paquetes sobre calzos de madera a una distancia no superior a 1,5 m de los muros de carga principales, con el fin de minimizar los momentos flectores en el forjado.
Una condición indispensable para la seguridad es la instalación de pasarelas de circulación provisionales. Sobre los rastreles expuestos se colocan pasarelas de 2 a 3 tablas (con una anchura total de unos 0,5 m) con una separación de 1,5 a 2,0 m. Para asegurar de forma fiable las pasarelas a los rastreles, se emplean grapas metálicas fabricadas con acero liso para armaduras (grado S235 / A-I) de 12 a 14 mm de diámetro y 1,0 m de longitud. Estas pasarelas sirven como vías de evacuación y plataformas de trabajo hasta la completa retirada de las vigas.
- Desmontar zócalos, molduras y rejillas del suelo.
- Extraer la tabla de friso para crear una holgura inicial.
- Retirar las tablas machihembradas ordinarias o los paneles de parquet, conservando los elementos de unión.
- Montar pasarelas de circulación de 2 a 3 tablas sobre los rastreles, fijándolas con grapas metálicas.
- Retirar los rastreles y formar paquetes de madera aserrada para su elevación con grúa.
3. Extracción del relleno aislante y desmontaje del entrevigado
Tras la retirada de la base de rastreles, se accede al relleno de aislamiento acústico y térmico. El material compactado se afloja previamente con martillos neumáticos o palanquetas manuales. Cuando los trabajos se realizan en condiciones de clima seco y ventoso, para cumplir con las normativas ecológicas y sanitarias de supresión de polvo, el relleno debe humedecerse obligatoriamente con agua pulverizada.
La extracción del relleno suelto se realiza con palas cuadradas depositándolo en contenedores modulares o tolvas para escombros. Los contenedores se instalan sobre tableros de reparto de madera especiales, que se apoyan sobre dos vigas adyacentes del forjado. Para evitar sobrepasar las cargas de flexión admisibles en las vigas antiguas, los tableros se colocan a una distancia no mayor de 1,5 a 2,0 m de los puntos de empotramiento de las vigas en los muros de carga de ladrillo.
El entrevigado de madera (falso techo entre vigas) se desmonta con pequeñas barras de uña desde las pasarelas de circulación. Las tablas del entrevigado se apilan en paquetes sobre calzos por encima de las vigas portantes. Si las vigas tienen ranuras, las tablas del entrevigado se extraen girándolas en el plano horizontal hasta que los extremos salgan completamente del espacio de la ranura. Los contenedores llenos y los paquetes de entrevigado se trasladan con la grúa al transporte o a la zona de acopio de la obra.
- Humedecer el relleno aislante para suprimir el polvo.
- Aflojar la masa del relleno con herramientas neumáticas.
- Instalar tableros de reparto y contenedores a una distancia máxima de 1,5 a 2,0 m de los apoyos de las vigas.
- Cargar el relleno en los contenedores y proceder a su elevación con grúa.
- Desmontar las tablas del entrevigado de madera desde las pasarelas de trabajo.
4. Desmontaje del cielo raso (falso techo)
El desmontaje del entablado del cielo raso requiere gran precaución y se realiza mediante un método combinado. Inicialmente, los trabajos se ejecutan desde la planta inferior: empleando plataformas de trabajo perimetrales en toda la habitación, se pica la capa de yeso en las zonas de encuentro del techo con las paredes. El ancho de la franja picada debe ser de al menos 200 mm. Los escombros se agrupan de inmediato y se retiran de las paredes para permitir la libre circulación.
El desprendimiento principal del entablado se realiza desde arriba, desde las pasarelas de circulación apoyadas sobre las vigas del forjado. Los operarios, mediante golpes sincronizados con palanquetas sobre el entablado en las zonas contiguas a las vigas, desprenden secciones de tablas, dejándolas caer sobre el forjado inferior. Una vez creada una abertura tecnológica de al menos 1,0 m de ancho, el desmontaje pieza por pieza de las tablas restantes puede llevarse a cabo con barras de uña directamente desde el nivel del forjado inferior.
Con el fin de prevenir accidentes laborales, todos los clavos que sobresalgan en las tablas desmontadas del cielo raso deben ser doblados o extraídos inmediatamente. Las tablas preparadas se empaquetan y se retiran mediante la grúa torre a través de los huecos pasantes creados en el forjado. El desplazamiento del personal hacia la zona de seguridad durante el funcionamiento de la grúa se realiza exclusivamente a través de las pasarelas de circulación instaladas.
- Picar una franja de yeso de 200 mm a lo largo del contorno del techo desde la planta inferior.
- Desprender con palanquetas la sección inicial del entablado (ancho mínimo 1,0 m) desde las pasarelas del nivel superior.
- Descender al forjado inferior y continuar con el desmontaje pieza por pieza del entablado usando barras de uña.
- Extraer o doblar los clavos que sobresalgan.
- Formar paquetes de izaje con las tablas retiradas.
5. Tecnología de desmontaje de vigas de madera portantes
Antes de retirar las vigas de madera portantes, se apuntalan en tres puntos: en ambos apoyos (junto a los muros) y en el centro del vano. Para ello se emplean puntales telescópicos modulares. La liberación de los extremos de las vigas del empotramiento en la fábrica de ladrillo se realiza con martillos neumáticos; las cavidades se amplían solo lo estrictamente necesario para extraer la madera. Los anclajes metálicos existentes se doblan hacia un lado con palanquetas y se conservan en el muro para su posible uso durante el montaje de nuevos forjados.
Las vigas que se encuentran en estado aceptable se cortan en los apoyos. Los elementos afectados por podredumbre o xilófagos se cortan adicionalmente en el centro del vano. El eslingado de la viga se realiza con una eslinga de dos ramales y argollas circulares en dos puntos, situados a la distancia calculada desde los puntos de corte transversal. Es obligatorio fijar vientos de cáñamo al elemento cortado para controlar su rotación.
El algoritmo de elevación con grúa está estrictamente regulado: el elemento se eleva 0,3 m sobre su posición proyectada para verificar la seguridad del eslingado. Tras confirmar el equilibrio, la viga se eleva 0,5 m por encima del gálibo superior del edificio, tras lo cual la pluma de la grúa se desplaza suavemente hacia la zona de acopio. Las zonas de corte de las vigas desmontadas se limpian y se tratan con masilla impermeabilizante o barniz bituminoso. IMPORTANTE: en ausencia de muros de carga interiores, para mantener la rigidez espacial del edificio, se conserva en su lugar una de cada cuatro vigas ancladas hasta la instalación de los arriostramientos metálicos del nuevo forjado.
- Apuntalar la viga a desmontar con puntales telescópicos en el centro y en los extremos.
- Picar el empotramiento de la viga en el muro con herramienta neumática y doblar los anclajes metálicos.
- Eslingar la viga en dos puntos y asegurar con vientos de cáñamo.
- Realizar el corte transversal de la viga.
- Elevar la carga 0,3 m (izaje de prueba), luego 0,5 m sobre el edificio y trasladarla a la zona de acopio.
6. Organización del trabajo, control de normas y gestión de la cuadrilla
Los trabajos de desmontaje del forjado son ejecutados por una cuadrilla especializada de 7 personas. La cuadrilla está compuesta por: dos carpinteros de 4ª categoría, dos carpinteros de 2ª categoría, dos eslingadores (estrobadores) de 3ª categoría y un peón auxiliar de 2ª categoría. El personal debe poseer la documentación que acredite su cualificación, haber pasado el reconocimiento médico y haber recibido la formación sobre trabajos en altura e interacción con maquinaria de elevación.
La distribución de funciones está optimizada para la producción en cadena: un carpintero se encarga de retirar zócalos y rejillas; dos desmontan el suelo terminado y los entrevigados; dos liberan los extremos de las vigas de los empotramientos. El corte de las vigas se confía a los carpinteros de 4ª y 2ª categoría. Los eslingadores realizan el enganche de las cargas, el control de los izajes de prueba y el desenganche en la zona de acopio de la obra. Los peones y eslingadores garantizan la limpieza inmediata de los elementos desmontados, evitando la acumulación de escombros en las zonas de trabajo.
El control de calidad incluye la verificación de: la desconexión completa de las redes, la fiabilidad de la instalación de las torres de apeo temporales, la calidad de la clasificación de la madera aprovechable y el cumplimiento de las dimensiones de ampliación de las cavidades de apoyo en los muros de ladrillo. El descarte de materiales (separación de madera aprovechable, leña y escombros) se realiza directamente en la zona de trabajo, lo que reduce los costes logísticos y cumple con las normativas modernas de gestión de residuos.
- Impartir charla de seguridad específica a la cuadrilla de 7 personas con la distribución de tareas por turno.
- Garantizar la clasificación continua de los residuos: madera aprovechable, leña, escombros a granel.
- Llevar a cabo el control operativo de las dimensiones de las cavidades ampliadas en la fábrica de ladrillo.
- Durante las pausas de la grúa, trasladar al personal libre a la preparación de la zona de trabajo contigua.